Daños por causas meteorológicas

DAÑOS METEOROLÓGICOS

Evidentemente en la estación del año donde actúan más fenómenos atmosféricos y hay más inestabilidad meteorológica, ciertos efectos amenazan tu vivienda, local, etc… Repasemos los más destacados:

 

Efectos de la lluvia:

Cualquier vivienda estándar, como es lógico, esta impermeabilizada ante la lluvia y no debería sufrir daños por este elemento, pero, cuidado, si la lluvia es muy abundante o violenta, podría afectar a algunos elementos de tu casa. Para minimizar estos daños, y como mantenimiento normal, debemos revisar las cubiertas, tejados, cierres, juntas de dilatación con otros edificios, etc… para asegurar su estanqueidad.

En general, a no ser que la lluvia sobrepase cierto límite, no debería afectar a la vivienda, por lo que, salvo excepciones por compañía o coberturas, los efectos d ele lluvia suelen estar excluidos al considerarse cuestiones de mantenimiento.

Aunque, en algunos casos, como los daños producidos en tejados y cubiertas, y en algunos contratos en fachadas, las compañías de seguros no garantizan la reparación del origen, es decir, la impermeabilización de la zona que da origen a los daños. Aunque si pueden estar cubiertos los daños que producen, es decir, las humedades en techos, paredes y otros paramentos. Eso sí, asegurándonos de que el origen es previamente subsanado.

Las inundaciones tienen la misma consideración que los efectos de la lluvia, es decir, en ciertos contratos se asume la reparación de los daños, pero no del origen. Aunque en general, debido a que debemos tener un optimo mantenimiento de nuestra vivienda, suele ser más común su exclusión.

 

Efectos del granizo y pedrisco:

Evidentemente, menos común que la lluvia y, también evidentemente, con más capacidad para causar daños, aunque se den en un corto especio de tiempo. Por ello, siempre suele estar contemplado dentro de las pólizas multirriesgo. Es decir, si un fuerte temporal de pedrisco y/o granizo daño las tejas de tu casa, o rompe los cristales o persianas de tus ventanas, habitualmente tu compañía de seguros se hará cargo de la reparación de los daños.

 

Efectos del viento:

Al igual que el resto de efectos meteorológicos, por encima de una determinada velocidad del viento (según compañías), los daños que origine el fuerte viento suelen estar amparados en los contratos multirriesgo. Así de sencillo.

Pero, ojo, sólo tendrá cobertura el daño directo que produce el viento, no así el daño consecuencial. Es decir, no la consecuencia posterior al viento que cause un desperfecto en tu casa. Pongamos un sencillo ejemplo, si un fuerte viento, hace que una ventana se cierre de golpe y se rompen el cristal de la misma y una figura de porcelana situada cerca al caer al suelo, no tendrían cobertura los daños por la garantía de daños meteorológicos al ser consecuenciales. El cristal podría cubrirse por rotura de cristales, nunca por daños meteorológicos, y la figurita estaría excluida. ¿A que es curioso y lógico? Es buena costumbre cerrar puertas y ventanas si hay tormentas de cualquier tipo.

 

Caída y efectos del rayo:

Si durante una tormenta, un rayo se proyecta sobre tu vivienda causando daños, estos tienen cobertura. Parece sencillo, pero debemos explicarlo más. Tiene cobertura el efecto que produzca el rayo sólo en los elementos donde caiga directamente. Es decir, si declaras a tu seguro que ha caído un rayo en tu casa y se ha roto el televisor, para tener cobertura debería haber caído directamente sobre el televisor (dejemos aquí este ejemplo y luego lo retomemos). Es decir, como normalmente al caer un rayo, lo hará sobre tu tejado, pararrayos, chimenea, antena, son los daños directos producidos sobre estos elementos los que tendrán cobertura… y el televisor, ¿no? (retomamos)…

Al caer un rayo lo que se produce es una descarga altísima de energía eléctrica que, si cae en antenas u otros elementos conductores, hace que se produzca una subida eléctrica fuera de lo normal en la instalación eléctrica de tu vivienda. Esa alteración eléctrica es la que ha producido los daños en tu televisor. De hay que, aunque no tenga cobertura este siniestro por “caída de rayo”, sí lo tiene por “daños eléctricos”. Eso sí, siempre que tengas contratada la garantía.

 

Heladas y congelación de tuberías:

El frío extremo puede hacer que, al congelarse el agua que hay sobre ciertos elementos, se produzcan las famosas heladas invernales, ¿tienen cobertura los daños que producen? Esto merece una explicación.

Los elementos constructivos que componen una vivienda deben garantizar que, ante elementos como las heladas, entre otros, la casa no sufra desperfectos. Por eso, en términos generales, estos daños podrían no tener cobertura. Aunque a veces es inevitable que haya daños.

En una cubierta, tejado, patio o similar quizá se te haya resquebrajado el suelo o las tejas por hielo. Esto es así porque al congelarse el agua depositada en las superficies, aumenta de volumen y puede quebrar los elementos o causar grietas por donde luego se colará el agua descongelada y te causará daños.

Por ello, en los elementos constructivos de exterior existe el llamado “índice de heladicidad” atendiendo a la porosidad de los materiales y, por tanto, su resistencia a las heladas. Debes asegurarte que el índice del material de tu vivienda esta alineado con la temperatura y climatología de la zona donde residas, así nunca tendrás sorpresas.

De todas formas, depende la situación concreta de tu siniestro, podría tener cobertura tu siniestro siempre que lo determine tu compañía de seguros, un perito o el Consorcio de Compensación de seguros.

Otro efecto muy común en invierno es la helada de tuberías. Al estar las condiciones de agua de la casa (tuberías de alimentación) llenas de agua en su recorrido, si hace mucho frio pueden llegar a helarse. ¿Cómo lo detectas y qué efecto produce?

Detectarlo es sencillo, al abrir los grifos, no sale agua ya que esta congelada. ¿Qué ha pasado? Pues una de estas dos cosas, al aumentar de volumen el agua al congelare quizás se ha producido roturas en las tuberías que, aunque de momento no producen humedad al haber hielo, habrá, al menos, humedades, cuando vuelva a ser agua. La segunda cosa que puede pasarte es que no se hayan roto las tuberías, y todo vuelva a la normalidad cuando deshiele.

Pero, claro está, necesitas utilizar el agua. Lo mejor es llamar a la asistencia de tu seguro ya que este siniestro este cubierto normalmente en la póliza. Lo que nunca debes hacer es eso que muchas personas por error hacen, intentar echar agua caliente o calentar las tuberías para que se deshielen. Al entrar en contacto de forma abrupta dos temperaturas muy diferentes, puede producirse un reventón de tuberías y, si logras descongelar el agua, ya tiene el siniestro asegurado.

Por eso, debes avisar a los profesionales que la compañía te brinda para arreglar esta situación.

Antes de terminar, y antes de unos breves consejos de preparación de las instalaciones de tu hogar para el invierno, debes tener en cuenta que si por algún efecto meteorológico muy acusado, se producen daños generalizados en tu zona de residencia, localidad o región, puede que se haga cargo de los daños el Consorcio de Compensación de Seguros, pero, debes tener en cuenta que:

  • Según los últimos acuerdos entre el Consorcio y las Compañías de seguros, serán estas quienes deberán hacerse cargo de la reparación o indemnización del siniestro, reclamando posteriormente estas el reembolso al Consorcio.
  • Esto se aplica a todos los daños expuestos, excepto a los originados por suelo o superficie, es decir, inundaciones, efectos del lodo, etc. Estos daños se comunicarán directamente al Consorcio de Compensación de seguros que determinara su posible cobertura.
  • En cualquier situación, tu compañía de seguros puede determinar la necesaria intervención de un perito.

 

Y, como prometimos, unos breves consejos para evitar siniestros en estas fechas invernales:

  • Asegúrate de que el tejado o cubierta de tu vivienda esta en buen estado. Deben revisarse tanto su impermeabilidad (tela asfáltica o similar), como situación externa de la misma (tejas, pavimento, etc.)
  • Debes, de la misma forma, asegurarte del buen mantenimiento del solado o cementado de lugares externos, confirmando, si es posible, que el índice de heladicidad de los materiales que tienes se adecuan a la meteorología de tu zona.
  • Mantén siempre que puedas, y más si hay tormentas, cerradas puertas y ventanas. En la medida de lo posible, no sitúes elementos decorativos cerca de ellas.
  • Intenta abrir de vez em cuando los grifos de la casa (incluso los que uses menos), así harás que circule el agua y puedes evitar en parte la posibilidad de heladas.
  • Comprueba si las tuberías de tu casa, al menos las que vayan vistas, tienen un forro o funda protectora de material aislante, evitará que se hielen con facilidad.
  • Mantén en buen estado, con sus revisiones periódicas, las antenas, chimeneas y elementos adheridos a cubiertas o muros de ti vivienda.
  • De la misma forma, en comercios y similares, deben estar correctamente fijados a las paredes o fachadas los toldos, carteles, banderolas, etc.

 

Y, si a pesar de todo tienes un siniestro, ya sabes, puedes contar con Allianz Partners y sus más de 30 años de experiencia prestando asistencia en el hogar. Pudiendo tener a los mejores, ¿no te conformarás con cualquiera?

Otro día hablaremos de una tipología de siniestros que también se dan en invierno, seguro que te suena… ¿alguna vez te ha dejado de funcionar la caldera, el termo, el acumulador de agua en pleno invierno? ¡A qué sí! Pues no dejes de seguirnos y te lo contamos en nuestra próxima noticia.

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